4:14 pm - Lunes Febrero 28, 2067

Opinión: Preparándonos para volver al Colegio

Claudio Nuñez
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Escribe: Lili Ortega, Docente Carrera Educación Diferencial UA Temuco y Magíster en Educación e Infancia

“No nos pongamos como primer objetivo salvar el año escolar, sino que cautelar el bienestar sicológico de los niños”, con estas palabras declaradas por la neurosiquiatra infantil y especialista en desarrollo emocional y aprendizaje, Amanda Céspedes, queremos señalar que en medio de esta crisis mundial por el COVID-19, lo más importante es la contención emocional de los niños. Y es en este nuevo escenario es que se requiere aportar entregando algunas claves pedagógicas que harán más fácil la contención emocional y aprendizaje de niños y niñas de nuestra nueva realidad local.

Esta crisis nos ha provocado altos niveles de estrés y ansiedad, haciéndose necesario el aprender técnicas de organización ayuden a enfrentar situaciones diversas ofrecidas por las contingencias.

Organizar los entornos para que los niños/as realicen las tareas encomendadas conlleva planificar y anticipar actividades, tiempos y espacios, siendo el objetivo de facilitar la tarea a través de rutinas predecibles y certeras. Cuando existen barreras para el aprendizaje y la participación, los desafíos son potentes, por lo que debemos considerar cada avance y no alterar los pasos del aprendizaje, en este sentido algunos consejos pedagógicos son:

Tener una hora de inicio y otras señales de que el día ha comenzado. La anticipación de actividades: Utilización de agendas o calendarios visuales o sonoros que anticipen la rutina a seguir, además de construir a partir de rutinas antiguas o existentes.

Incorporar pausas físicas, incluyendo actividades para la motricidad fina/gruesa, actividades con diversas texturas o pausas activas que permitan liberar energía y calmar su ansiedad; programar descansos para los adultos cuidadores, para aplacar su propia ansiedad.

Intentar crear diferentes zonas de actividad, espacios libres de obstáculos que interrumpan la movilidad, promover la comunicación social y la independencia personal, aplicando los recursos naturales, como la fantasía o realidades inventadas y aspectos lúdicos.

Crear y mantener un entorno de acogida placentero o ambiente de seguridad emocional, enseñar sin error, premiar y festejar los logros. Hacer uso de paseos terapéuticos a través de permisos o autorización temporal acompañados por sus padres, para controlar la impaciencia y alejar la violencia.

Lo anteriormente señalado, nos permitirá volver al colegio y tener experiencias positivas en nuestros de niños ayudándoles en este tránsito del confinamiento a una nueva realidad en nuestras escuelas.

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