Editorial: La “silla musical”

Claudio Nuñez
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No obstante la gravedad de la denuncia contra la ex seremi de Salud que, contagiada con el virus-19, continuó en su cargo, no se explica en la decisión judicial ni en la nueva nominación en un alto cargo político de Katia Guzmán, dando con ello un olímpico golpe a los profesionales de la prensa, que ahora observan como funcionó la “silla musical” para la ex seremi.

El viernes 21 del presente mes, el gobierno confirmó que la ex seremi de Salud de La Araucanía, Katia Guzmán, es la nueva gobernadora de la provincia de Malleco, luego que quien ejercía este cargo, Juan Carlos Beltrán, que había renunciado porque postulará a diputado en las elecciones del próximo año.

La confirmación de que Katia Guzmán será la nueva gobernadora fue realizada a través de un comunicado público emitido por el gobierno a nivel central.

Katia Guzmán es enfermera de profesión y magíster en atención hospitalaria; fue concejala de Angol, cargo al que renunció para asumir como directora del Servicio de Salud Araucanía Norte, para después asumir como seremi de Salud en el actual gobierno de Sebastián Piñera.

Durante su gestión, Katia Guzmán dio positivo a covid-19 y se le acusó de haber realizado actividades públicas y junto a la prensa una vez que tenía la confirmación del contagio. Producto de ello, desde el intendente regional y gran parte del equipo de seremis y directores regionales de los servicios, debieron cumplir un periodo de cuarentena por sus estrechos contactos con la enfermera, que no informó oportunamente de su condición, a las autoridades.

Ante lo anterior, el Colegio de Periodistas de La Araucanía presentó un recurso de protección, una denuncia a la Fiscalía y acciones ante la Superintendencia de Servicios Sanitarios, argumentando que lo ocurrido como una “gravísima situación”. Periodistas, reporteros gráficos y profesionales de la prensa encargados de cubrir el sector salud, también debieron cumplir cuarentenas por el estrecho contacto con Guzmán. Con ello, los medios de comunicación sufrieron graves alteraciones en el cumplimiento de su labor.

El gremio de periodistas acusó que la autoridad “arriesgó seriamente la salud de quienes asistieron a las conferencias de prensa, las familias de estos y todas las fuentes que después entrevistaron los comunicadores”.

Santiago Rodríguez, presidente regional del gremio, explicó que el recurso de protección buscaba “asegurar la atención sanitaria de los comunicadores y sus familias, al estar en conferencias de prensa y que son ahora potenciales contagiados y vectores del virus”. No obstante, la defensa del Colegio de Periodistas ha sido criticada por integrantes de la orden y calificaron la gestión del gremio en este caso, como “pusilánime”.

Sin embargo, el Juzgado de Garantía de Temuco decretó el sobreseimiento definitivo de la exseremi de Salud de la Araucanía, Katia Guzmán, quien fue denunciada por realizar actividades públicas estando contagiada por covid-19.

Además, se condenó al pago de las costas al Ministerio Público y el querellante Colegio de Periodistas.

“No queda más que concluir que no existe delito alguno que importar a la señora Katia Guzmán. Este tribunal, discrepa de la posición de la Fiscalía, en el sentido de que pudiese haber un reproche del tipo laboral de la imputada, por cuanto no le corresponde al Ministerio Público el reproche”, precisó la jueza a cargo del caso. Sin embargo, una vez iniciada la investigación, Guzmán fue removida de su cargo.

No obstante la gravedad de los hechos, no se explica en la decisión judicial ni en la nueva nominación en un alto cargo político de Katia Guzmán, dando con ello un olímpico golpe a los profesionales de la prensa, que ahora observan como funcionó la “silla musical” para la ex seremi, defendida por su partido, Renovación Nacional y el silencio del intendente Víctor Manoli, quien tuvo mantener cuarentena.

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